EL ARRENDAJO
Garrulus glandarius

arrendajo
Paseando por el curso del río Guadarranque que pasa por "La Jarandilla", podremos escuchar el cantar de un Garrulus glandarius, vulgarmente conocido como el arrendajo.Se les conoce por su áspera voz como por el colorido del plumaje en el que destaca mucho el azul rayado de negro de las pequeñas plumas del ala bastarda o cobertoras principales. La espalda es beige grisácea clara, más parduzca en los lados del cuello y el píleo está rayado de blanco y negro; el obispillo es blanco y contrasta mucho con la cola larga y negra con base gris rayada de azul grisáceo. Las partes inferiores del cuerpo son de color ocráceo o rosado pálido, excepto el mentón, la garganta, parte del vientre y las plumas debajo del nacimiento de la cola que son blancas. Las alas tienen las primarias negras o marrón negruzco y las secundarias parcialmente negras con mancha blanca que se ve bien al tener aquéllas plegadas lo mismo que el color castaño de las más internas. A partir de la base del pico y hasta la parte baja de los carrillos se extiende una mancha negra o bigotera que es muy visible aun a distancia. El pico es fuerte y negruzco y las patas y pies son pardos; el iris de los ojos, tanto de los adultos como de los jóvenes es azul con un anillo muy estrecho pardo. Los jóvenes tienen color más apagado, no rosado y las plumas de la frente y el píleo poseen rayas más pequeñas. Todos ellos las erizan cuando están alarmados o se pelean a la vez que gritan con voz ronca.
Al volar bate las redondeadas alas con cierta rapidez, lo que no impide que nos dé la sensación de pesadez y lentitud en sus acciones e incluso de poseer un vuelo débil. Muy tímido y desconfiado,resulta difícil de observar de cerca cuando está posado y aun a distancia pronto descubre al observador y alarmado, eriza las plumas del píleo y mueve la cola de un lado a otro o arriba y abajo a la vez que lanza su característico grito que alerta a todo el bando. Fuera de la época de la reproducción se juntan varios grupos familiares que suelen estacionarse en determinados lugares del bosque y allí mantienen unas escandalosas conversaciones de graznidos, vuelos y revuelos por entre los árboles moviéndose, por cierto, con bastante destreza. Saltan inquietos de una a otra rama y como vulgarmente se dice «donde va uno, van todos». De este modo es prácticamente imposible ver uno solitario.

Nidificación: Ambos sexos construyen nido de ramas, revestido de raicillas y pelos, en arbusto o árbol, entre 1 y 6 metros de altura; pone, en abril-junio, de 3 a 6 huevos, teñidos de verde con moteado pardo oliváceo; incubación, sólo por la hembra, unos 16 días; los pollos, cebados por ambos padres, dejan el nido tras unos 20 días.

Alimentación: Bellotas; huevos y pequeñas aves; insectos y larvas en primavera y verano; ocasionalmente gusanos, ratones y lagartos.

Hábitats: Bosques.

volver