PLANTAS MÁGICAS
Estramonio


Nombre vulgar: Estramonio.
Nombre científico: Datura stramonium
Descripción: El estramonio(del latín científico stramonium, quizá del antiguo stremonia, "brujeria", a causa de sus efectos narcóticos), planta herbácea de la familia de las solanáceas, de 40 a 100 centímetros de altura, muestra hojas garndes delgadas, de bordes sinuosos, lampiñas o casi lampiñas como el resto de la planta; exhalam un olor desagradable.
FLores grandes, en forma de embudo, de color blanco, que nacen de las horcaduras del tallo. Tiene el cáliz tubuloso, prismático, con cinco pliegues, dividido en su extremo en varios lóbulos agudos.
Fruto en cápsula ovoide, erizada de púas de color verde y dividida en su interior en dos cavidades que contienen numerosas semillas de color pardo oscuro, arriñonadas, aplastadas en una de sus caras, de 4 millones de largo.

Botación oculta: Esta solanácea tuvo diversas aplicaciones en magia negra y brujería, como la etimología de su nombre indica. Los franceses la denominan frecuentemente "hierba de diablo", por considerarla una planta de mala suerte debido a que su uso puede acarrear la muerte por los tóxicos que contiene.
Como otras muchas hierbas el estramonio entró en la composición del ungüento de brujas para volar. Para algunos autores esta hierba sirvió de base a este ungüento diabólico que, como se ha visto al tartar otras hierbas similares, sólo actuaba en la mente de las brujas. Las brujas jamás volaron por los aires, y mucho menos con la ayuda de un ungüento mágico. Sin embargo, esta creencia persistió en la mente de muchos hombres y mujeres y la inquisición tomó por ciertas y verdaderas la aseveraciones de las brujas en este aspecto.
Pese a estas creencias hubo hombres de ciencia que desmintieron desde el principio tales prácticas brujeriles. Jean de Nynauld, en su obra De la Iycanthropie , transformation et extase des Sorciers (París,1615),cita varios ejemplos de mujeres embadurnadas con este ungüento que, pese a estar vigiladas tod ala noche, al despertar lo hacían convencidas de haber acudido a un aquelarre celebrado a muchos kiómetros del lugar, y daban detalles precisos de los asistentes, del lugar, de los ritos, etc. En 1563 Weyer, médico y hombre de ciencia, púhblico en su obra De lamiis, una receta parecida que subrayaba los efectos soporíferos naturales de ciertas hierbas medicinales, que solían producir "grandes perturbaciones mentales".

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